Sanidad Física

Pr. N.P.

La caída del hombre tuvo como consecuencia la muerte. El proceso de enfermedad no es otra cosa que la repercusión de la naturaleza caída del hombre. La enfermedad aparece por causa de la caída del hombre aunque sus causas como a continuación veremos no son siempre por el pecado. La Biblia declara en el libro de Isaías, que al igual que Jesucristo vino a redimirnos de nuestros pecados, también vino a sanar nuestra enfermedad Isaías 53:4 “Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido”

Sin duda Dios tiene el poder para sanar toda enfermedad en Santiago 5:14-15 declara: “¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.”

Éxodo 15:23-27 Y llegaron a Mara, y no pudieron beber las aguas de Mara, porque eran amargas; por eso le pusieron el nombre de Mara. (24) Entonces el pueblo murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Qué hemos de beber? (25) Y Moisés clamó a Jehová, y Jehová le mostró un árbol; y lo echó en las aguas, y las aguas se endulzaron. Allí les dio estatutos y ordenanzas, y allí los probó; (26) y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador. (27) Y llegaron a Elim, donde había doce fuentes de aguas, y setenta palmeras; y acamparon allí junto a las aguas.

¿Cuáles son las causas de la enfermedad?

1. ENFERMEDAD FÍSICA POR CAUSA DE PECADO

El pecado de las personas trae maldición y esa maldición se puede manifestar en forma de enfermedad del cuerpo:

  • Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí. Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen. 1 Corintios 11:29-30
  • Después le halló Jesús en el templo, y le dijo: Mira, has sido sanado; no peques más, para que no te venga alguna cosa peor. Juan 5:14

2. ENFERMEDAD FÍSICA POR CAUSA DE ENFERMEDAD DEL ALMA

La enfermedad del alma puede causar enfermedad física:

  • El ánimo del hombre soportará su enfermedad; Mas ¿quién sorportará al ánimo angustiado? Proverbios 18:14.

3. ENFERMEDAD FÍSICA POR PROBLEMAS ESPIRITUALES

Sin duda la influencia de demonios también puede causar enfermedad:

  • y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar. Lucas 13:11

4. ENFERMEDAD PARA GLORIFICAR A DIOS

Hay enfermedad que no es por ninguna de las causas anteriores, sino que de alguna manera Dios la permite para glorificarse al hacer el milagro de sanidad:

  • Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento. Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego? Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él. Juan 9:1-3

CONCLUSIÓN

En definitiva, vemos que hay enfermedad física por causa de pecado, por causa de enfermedad del alma, por problemas espirituales (posesión – opresión), y también hay enfermedad que es para gloria de Dios.

Sanar enfermedades es parte de nuestra misión Lucas 9:2 dice: “Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos”, y vemos como también en Mateo 10:8 nos dice: “Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.”

Al cumplir la gran comisión una de las formas en que Dios respalda la Palabra es a través de la sanidad de los enfermos:

Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán. Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios. Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén. Marcos 16:1