FIESTA DE LAS NACIONES

 

La Fiesta de las naciones es un evento anual que venimos realizando desde el año 2002, con los propósitos que se mencionan a continuación:

El primer propósito al organizar este evento, es valorar riqueza cultural, mostrar la unidad, y expresar nuestro deseo de ayudar y estar cerca del más necesitado. Decirle a la sociedad “aquí estamos” para ayudar en lo que esté a nuestro alcance, tenemos un mensaje que nos une, y deseo de servir… para hacer entre todos que las cosas estén mejor…

Lo que nos une y nos impulsa a hacerlo son los valores compartidos del respeto y la tolerancia, cosa de la que siempre estamos necesitados… los valores del cristianismo, los valores que vino a traer Nuestro Señor Jesucristo, la unidad, solidaridad, reconciliación… amar al prójimo, ayuda al más necesitado, acogida al extranjero, perdonar la ofensa, esfuerzo con confianza, y esperanza en que siempre hay un futuro que va a ser mejor… 

Estas actividades contribuyen a la cohesión social como así lo dice D. José María Mardones, investigador CSIC (Centro Superior de Investigaciones Científicas): 

“La religión siempre ha sido más que religión, hay que descubrir que detrás de la religión hay una especie de `cemento social´ que une y que fragua a las personas…”.

En una entrevista en el Periódico El País el premio Nobel de literatura Mario Vargas Llosa afirma:

“Pero más grave que el terrorismo islámico es el rebrote del nacionalismo, eso que creíamos extinguido en Europa, sobre todo después de las catástrofes de las guerras mundiales. Es el llamado de la tribu, … La paranoia que hay hoy día contra el inmigrante es una manifestación de racismo. Y eso que antes estaba mal visto, ahora ha dejado de estarlo. Los políticos incluso pueden hablar contra la inmigración de esa manera racista prejuiciosa. Es un problema muy serio de la democracia.”

Por tanto otro de los objetivos con los que trabajamos es la acogida 

Abraham salió de su tierra:

Génesis 12:1 (PDT) El SEÑOR le dijo a Abram: “Deja tu país, tu gente y la familia de tu nacimiento, y ve a una tierra que yo te mostraré.”

Detrás de mucha gente que ha venido y conviven en nuestra tierra, hay tremendas historias de lucha, sufrimiento, soledad, pero que cuando llegaron, aun viniendo de distintas naciones, buscaron el refugio que podía ofrecerles la fe. La relación de unos con los otros, en el contexto de la Iglesia, genera corrientes de ayuda que les lleva a alcanzar sus sueños.
La iglesia como lugar de refugio, de acogida en un ambiente seguro, por la fe común en Jesucristo quien genera transformación personal.
Pero creemos que esa transformación no puede ocurrir solo por compartir valores de una manera intelectual, sino que se ha de producir una transformación en el interior de cada ser humano, ese cambio profundo es espiritual, y está a nuestro alcance sólo cuando permitimos que la persona de Jesucristo venga a guiar nuestra vida.

Hay un tercer objetivo, mostrar los testimonios vivos de como el evangelio ha podido cambiar a muchísimas personas. El evangelio es poder transformador. Al transformar la vida en lo personal se produce transformación social. Hacemos que la sociedad sea mejor impregnándola con la palabra de Dios.

Cuando Cristo transforma una vida, el entorno de esa persona empieza a cambiar. Esto se produce de dentro hacia fuera, desde el corazón hacia la conducta.
No puede ser un convencimiento meramente intelectual, ha de ser una transformación espiritual, un nuevo nacimiento.
En el nuevo nacimiento se produce un cambio interno que ha de manifestarse en lo externo. Es decir que se han de ver los “frutos dignos… ”.

Jesucristo dijo: “más bienaventurado es dar que recibir“.
También dijo: “el que te pide dale”.
Pero también dijo: “Os es necesario nacer de nuevo”

Este es el mensaje de fe que compartimos y que favorece la integración.

Cuando se tiene un encuentro personal con Cristo, no es necesario pensar en lo que debemos o no debemos hacer, sino que de una manera natural fluirá a través de nosotros todo lo bueno que viene de él.

Estamos de paso en esta tierra, pues vamos camino de una mejor, hay esperanza, hay buen futuro PONIENDO NUESTRA CONFIANZA EN LA PALABRA DE DIOS. Tal como dice el libro de Hebreos 11:13 todos somos extranjeros y peregrinos. El amor hace que nadie se sienta extranjero, hay que Tener Fe, porque Dios es Amor.