Caminando sobre el agua

R.C.O.

“Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento tuvo mucho miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?” (Mateo 14: 29-31) Mensaje de Dios para hoy: Es impresionante la fe que tuvo Jesús como para caminar sobre las aguas, a diferencia de Pedro que comenzó a hundirse por su poca fe.

¿Qué quiere decir Dios con esto?, que si nosotros queremos alcanzar nuestros sueños sin duda alguna los conseguiremos (obviamente si están dentro de la voluntad del Señor), no importa las dificultades que tengamos que afrontar, si perseguimos dichos sueños sin perder nuestra fe en que lo vamos a conseguir, no habrá nada que nos pueda detener (recordemos que para Dios no hay nada imposible).

Lo que a mi punto de vista es lamentable, es que en la actualidad existen personas que por poca fe les ocurre lo mismo que a Pedro, que cuando hay mucho viento, comienzan a tener miedo y como consecuencia, comienzan a hundirse sin poder ni siquiera acercarse a sus sueños y metas… ¡Ánimo!, que la fe puede mover montañas, o en este caso, puede hacernos caminar sobre las aguas.

Promesa de Dios para mi vida:

De tantas cosas que Dios puede prometer con esta palabra, a mí en especial me llama la atención dos de ellas:

En primer lugar, fe no me faltará, teniendo en cuenta lo que dice el versículo 22 del capítulo 21 del evangelio según Mateo: “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis”… y es su voluntad que la fe de cada uno de nosotros aumente cada día más.

En segundo lugar, Dios promete que todo lo que yo me proponga para alcanzar mis sueños se verá recompensado. ¡AMÉN!

Mandamiento a obedecer y aplicación personal:

En este caso no debo seguir el ejemplo de Pedro, ¿Por qué tener miedo? ¿De qué hay que temer? Si el Señor es mi fortaleza, mi aliento, mi apoyo… absolutamente de nada tengo que temer, sino que debo tener fe sobre todas las cosas; la palabra de Dios lo declara en muchas ocasiones, “FE”, es lo que jamás puede faltar. ¡AMÉN! Quiero caminar sobre el agua.