Obedeciendo por amor

P.H.

....Y este es el amor, que andemos según sus mandamientos y este es el mandamiento, que andéis en amor como vosotros habéis oído desde el principio” 2ª de Juan 1:6.

MENSAJE

Dios me dice que guardar sus mandamientos y obedecer sus estatutos y leyes es mejor delante de Él que cualquier sacrificio y obra, pero además desea que esa obediencia no sea por obligación sino por amor. La obediencia es buena, pero la que se hace de corazón es la que realmente agrada a Dios, porque entiendo que todo lo que Dios ha establecido en su Palabra es bueno para mi vida y que por eso me conviene hacerlo.

También me dice que el amor a Dios lo demuestro si guardo su Palabra y la pongo en práctica, haciéndolo de corazón y amando a mis hermanos, porque ese es su deseo y voluntad.

PROMESA

Dios bendecirá mi vida, si guardo sus mandamientos y obedezco su Palabra, porque en la obediencia, está su bendición

MANDAMIENTO

Obedecer y guardar los mandamientos de Dios. Vivir conforme a sus principios y Leyes y a todo lo establecido en su Palabra, sin dejar de hacer o guardar ninguna cosa.

APLICACIÓN

Tengo que demostrar el amor a Dios, guardando sus mandamientos y viviendo conforme a sus preceptos.

Si quiero alcanzar la bendición y las promesas de Dios, primero tengo que obedecer sus mandamientos. Dios tiene mucho para darme y lo va a hacer, en la medida en la que yo le demuestro que le amo, obedeciendo su Palabra.

Esta obra de obedecer por amor, sólo la puede hacer el Espíritu Santo que está en mi; Él produce en mi corazón tanto el querer como el hacer, y es así, haciendo lo que Dios me pide y viviendo conforme a sus mandamientos por amor, que Él me dará una vida abundante, llena de fruto y de bendiciones.